COOPERATIVAS DE ENSEÑANZA

LA OTRA ESCUELA PÚBLICA, LA OTRA ESCUELA CONCERTADA

Somos Escuela Pública por haber nacido del pueblo, de la sociedad en la que se enmarca y por ofrecer un servicio público basado en la igualdad y el respeto.

Y somos Escuela Concertada por ser la única fórmula administrativa posible para que nuestras cooperativas de enseñanza puedan desarrollar su finalidad como servicio público.

Desde este punto de partida, siempre hemos manifestado nuestro deseo de formalizar el sistema público de educación de Andalucía, cosa que se plasmó en el artículo 3 de la Ley de Educación de Andalucía, en el que se hace constar que el Sistema Educativo está compuesto de los centros de titularidad pública y los privados concertados.

Entendemos, por tanto, que una escuela no es sólo pública por la titularidad de la que depende, sino por su apuesta educativa al servicio de quien esté, de quien la gestione, de los valores por los que opte y, en definitiva, por ser fiel a la sociedad en la que vive y está enclavada. 

En Andalucía, casi todas las cooperativas de enseñanza arrancan con la democracia, bien por cambio de la titularidad que pasa a manos de los docentes o bien por nuevas iniciativas. Y ya, desde ese momento con una fuerte necesidad de plazas escolares, nacemos para dar un servicio público, de hecho, la mayoría de las cooperativas de enseñanza se ubicaron en las zonas de expansión de las ciudades, allá donde el crecimiento demográfico lo demandaba.

También en esa época arranca el movimiento asociativo de las cooperativas de enseñanza en Andalucía, siendo en Jaén, en octubre de 1983, donde se constituye nuestra primera organización representativa que en la actualidad, agrupa a 140 cooperativas de enseñanza, en las que se imparte formación de todos los niveles, fundamentalmente de Infantil, Primaria, ESO, Educación Especial, Bachillerato y ciclos formativos.

En estos centros trabajan aproximadamente 3.000 personas y estudian unos 30.000 alumnos/as.

Nuestra idiosincrasia enraíza directamente en el ideario fundamental del cooperativismo, que nació en el siglo XIX en el seno del movimiento obrero: un hombre, un voto; asambleas, independencia, participación democrática, ausencia de ánimo de lucro. Nuestro proyecto educativo bebe de todos estos principios.

 

¿Por qué somos distintos?

  • Porque a determinados valores de la escuela pública le sumamos una eficaz gestión privada. Nuestros docentes son profesionales altamente cualificados, tanto en la gestión como en el desarrollo de la actividad educativa Teniendo además la posibilidad de formar equipos permanentes que aportan solidez y estabilidad a nuestro proyecto educativo.
  • Porque somos escuelas laicas. En nuestros centros se respetan las diferentes maneras de vivir la espiritualidad. Por esta razón, y entendiendo que el desarrollo religioso del individuo es un proceso que pertenece exclusivamente al ámbito personal/familiar, organizamos nuestra enseñanza sin discriminar a nuestros alumnos/as por credo o creencia religiosa.
  • Porque somos, además, centros inclusivos donde el número de alumnos/as con necesidades especiales de apoyo educativo (NEAE) aumenta cada curso. Nos implicamos con el desarrollo y bienestar de nuestros barrios, dinamizando una comunidad educativa que aporta valor a nuestro contexto social.
  • Porque apostamos por la innovación. Llevamos por bandera la convicción de que los alumnos/as deben ser los protagonistas de su propio aprendizaje, que la programación de los contenidos debe tener en cuenta sus intereses, su curiosidad.

En definitiva, si pretendemos ser una sociedad plural, debemos construir una Escuela plural, que dé respuesta a todas las sensibilidades de la ciudadanía, y es en este contexto donde las cooperativas de enseñanza representamos la otra Escuela Pública, la otra Escuela Concertada.